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Nosotros (mi mujer y yo) hicimos este mismo recorrido solo que a la inversa desde el 14 de Junio del 2008 al 21 del mismo mes.
Era nuestro tercer crucero, habiamos recorrido el Mediterraneo, después el Baltico con otras compañias. Esta era la primera vez que viajabamos con Iberocruceros y quiero decirles que será la última con esta compañia.
Pésimos de organización, en cuanto a la entrega de maletas en el camarote, en el aeropuerto de Helsinki, nos dejaron abandonados más de 15 minutos en una terminal equivocada. Una vez recogido el equipaje, las tuvimos que depositar nosotros mismos en la caja de un camión, muchas personas mayores se veian incapacitadas para elevar sus maletas.
Te daban una fotocopia borrosa del plano de la ciudad en la que no hacias la excursión oficial. Si no hacias excursión eras un apestado, sin oficina de cambio de moneda que te proporcionara una pequeña cantidad de dinero para poder subir a un transporte público, (autobús, tranvia)
En Riga tuvimos que regresar al barco a las 11 de la mañana, imaginense a la gente madrugando para poder hacer las excursiones o salir por cuenta propia . Las excursiones en San Petersburgo a más de ser carisimas eran repetitivas hasta la desvergüenza.
La comida de self service era monótona hasta la nausea. y la calidad de la cena era pésima. La sandia del primer desayuno a bordo, estaba pasada, y la de los siguientes desayunos, le faltaba el canto de un euro.
El servicio tan atento hasta términos insoportables solo para que consumieras y pasaras la tarjeta.
Hay muchas más cosas negativas, espectaculo, animación etc. etc. pero para que más. Son unos auténticos charlatanes. Irrecomendables.
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